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lunes, 30 de enero de 2017

Las Arrugas

La Arruga es Bella

Un día de verano María se fijó en que su abuelo tenía muchísimas arrugas, no sólo en la cara, sino por todas partes.

Abuelo, deberías darte la crema de mamá para las arrugas. 
Ya lo sé María. Es que soy un poco viejo... Pero no quiero perder ni una sola de mis arrugas. Debajo de cada una guardo el recuerdo de algo que aprendí :

"Esta la guardo del día que aprendí que era mejor perdonar que guardar rencor, esta de cuando supe que escuchar era mejor que hablar, esa otra enorme, que es más importante dar que recibir o una muy escondida que decía que no había nada mejor que pasar el tiempo con los niños...".

Desde aquel día, a María su abuelo le parecía cada día más guapo, y cada arruga que aparecía en su rostro, María acudía corriendo para ver qué nueva lección aprendía.

Hasta que en una de aquellas charlas, fue su abuelo quien descubrió una pequeña arruga en el cuello de la niña: ¿Y tú? ¿Qué lección guardas ahí? María sonriendo le dijo: Que no importa lo viejico que llegues a ser abuelo, porque.... 

¡¡TE QUIERO !!!



miércoles, 11 de enero de 2017

Ahora que he muerto

Ahora que he muerto

Que sucede? no entiendo, solo sentí un dolor fuerte en la cabeza, mareos... y ahora estoy tan confundido. Que pasa? porque mi esposa corre y llora ?
Dicen que me he muerto, pero no, estoy aquí pero ellos no me ven y no puedo abrazarlos …

OH ! ya veo, están trasladando a alguien en una carroza fúnebre, soy yo mismo, que extraño. Veo a mi familia con gran dolor, todos lloran, pero yo solo veo, ya no siento dolor ni tristeza, es como ser un espectador …

Pasan los días, mi familia regresa a casa sin mi, les he dejado un gran vacío…
Ya alguien ocupa mi puesto de trabajo, todo vuelve a ser como antes, corren, descargan camiones, ubican los bultos, en fin es como si nunca hubiese faltado yo, que bien, algunos compañeros se acuerdan de mi a ratos y lamentan que ya no esté…

Sin embargo en mi familia, el vacío persiste, mi esposa llora, está confundida, no sabe como hacer sin mi, mi hija pequeña pregunta: Donde esta papa? y mi esposa le dice que en el Cielo …

Mi hija mayor acaba de comprender dolorosamente lo que es la muerte, no deja de llorar, no quiere ir a clases, no se puede concentrar, tampoco come…

Mi perro se paro en la puerta y de ahí no hay quien lo saque, come, bebe agua y regresa a su puesto de espera …

Pasa el tiempo, mi hijo cumple cuatro años y yo no estoy, el se aferra a su mama, se ha vuelto tímido y retraído, no hay una figura paterna para el, ya papá no está... Mi hija ya de 11 años casi no habla, a veces su mamá la encuentra llorando, bajó mucho las notas y no muestra interés por nada…

 
Mi querida esposa, con toda la carga sobre sus hombros, la responsabilidad de los hijos pequeños, tiene que sonreír a los niños para darles fortaleza…

Ya paso un año y todo sigue igual, en casa el vacío, la tristeza, en la empresa donde trabajaba ya nadie me nombra y todo sigue igual sobre la marcha …

¿Sabes que dijo el forense? Que morí por stress, en mi cerebro reventó una vena por una subida de tensión que me dio, cuando me llamaron de mi trabajo y me dijeron que de los 10 camiones que solicite solo llegaron 7. …
Y todo acabo... Ahora me doy cuenta que para la empresa que trabajas siempre serás uno mas, completamente reemplazable en cualquier momento, pero que para mi familia era único e irreemplazable…

Ahora me he dado cuenta que mi mejor empresa siempre fue mi familia… Mi querida familia…

POR FAVOR DEDICATE A LO QUE DE VERDAD ES IMPORTANTE, TODOS NECESITAMOS UN TRABAJO QUE NOS PERMITA CUBRIR NUESTRAS NECESIDADES BASICAS, PERO NO TE ENTREGUES A UNA EMPRESA, ENTREGATE A TUS SERES QUERIDOS... ABRAZA A TUS HIJOS, VISITA A TUS PADRES, BESA A TU ESPOSA, LLAMA A TUS AMIGOS, ES A ESTOS SERES A QUIENES DE VERDAD LE HARAS FALTA CUANDO YA NO ESTES...

No esperes a que sea demasiado tarde...


martes, 1 de noviembre de 2016

Una Historia Real


Una Historia Real

Llegué a mi casa esa noche, mientras mi esposa me servía la cena, le tomé la mano y dije, tengo algo que decirte. Ella se sentó callada, la miré y ví dolor en sus ojos, de pronto no sabía cómo abrir mi boca, mas tenía que decirle lo que estaba pensando. "quiero el divorcio". ella no pareció estar disgustada por mis palabras, me preguntó suavemente ¿por qué? Diciendo seguidamente ¡tú no eres un hombre! 
Esa noche no hablamos, ella lloraba, sabía que ella ansiaba saber qué estaba pasando con nuestro matrimonio, pero no quise dar repuesta. Sucedía que ella había perdido mi corazón había otra mujer, Juana, yo ya no amaba a mi esposa, solo sentía lástima por ella. Con sentimiento de culpa, escribí un acuerdo de divorcio, en el cual ella se quedaba con la casa, el coche y el 50% de nuestro negocio, ella miró el papel y lo rompió a pedazos. 
Ella había pasado diez años de su vida conmigo, ahora éramos como extraños, me daba lástima, por todo su tiempo perdido, su energía invertida en la relación... pero ya no podía cambiar, yo amaba a Juana, de pronto empezó a gritar y a llorar como para desahogarse. Ahora tenía mas claro que quería divorciarme. 
Al siguiente día llegué a casa y la encontré escribiendo, no cené y me fuí a dormir, estaba tan cansado por haber pasado el día con Juana. Cuando desperté, todavía estaba mi esposa escribiendo, no me importó, me di la vuelta y seguí durmiendo. 
Por la mañana mi esposa me presentó sus condiciones para el divorcio: no quería nada de mí pero necesitaba un mes de aviso antes del divorcio, me pedía que por un mes tendríamos que vivir como si nada y seguir con toda normalidad, su razón era simple, nuestro hijo tenía todo ese mes exámenes y no quería molestarlo con nuestro matrimonio roto, yo estuve de acuerdo, además había otra petición: que me acordara la vez en la cual la llevé a nuestro cuarto el día que nos casamos, me pidió que este mes, todo los días la llevara del cuarto hasta la puerta de salida de la casa. 
Pensé que se estaba volviendo loca pero para que la fiesta fuera en paz, acepté. Le conte a Juana lo que mi esposa me pidió, Juana se reía a carcajadas, le parecía un absurdo tal petición, mas no le importaba qué truco usara mi esposa, con tal de que le diera el divorcio..
Mi esposa y yo no teníamos contacto físico desde que exprese mis intenciones de divorcio, así que cuando la llevé el primer día hasta la puerta, los dos nos sentimos mal, nuestro hijo caminaba detrás aplaudiéndonos y decía; papá está cargando a mi mami en sus brazos! Sus palabras me causaron dolor, caminé los diez metros con mi esposa en brazos, ella cerró los ojos y me dijo en voz baja, no le digas a nuestro hijo del divorcio, asentí con la cabeza algo disgustado y la bajé al llegar a la puerta y me fuí al trabajo. 
Al segundo día ambos estabamos más relajados, ella se apoyó en mi pecho, pude sentir la fragancia de su blusa, dándome cuenta que hacía tiempo que no la miraba detenidamente, me dí cuenta que ya no era tan joven, le habían aparecido arrugas, algunas canas... ¡se notaba ya el daño en nuestro matrimonio! y me pregunté ¿qué le hice? 
El cuarto día la llevé nuevamente, sentí que la intimidad estaba regresando entre ambos, ésta era la mujer que me dió quince años de su vida. 
En el quinto y sexto día, seguía creciendo nuestra intimidad, no le dije nada a Juana al respecto, cada día era mas fácil cargar a mi esposa y el mes se iba volando, pensé que me estaba acostumbrando a cargarla y por eso era menos notable cargar el peso de su cuerpo. Una mañana ella estaba mirando qué ponerse, se habia probado muchos vestidos pero no le estaban, quejándose dijo; mis vestidos se han puesto grandes... y fue ahí que me dí cuenta lo delgada que estaba, esa era la razón por cual yo no sentía su peso al cargarla. De pronto me dí cuenta que se había enterrado mucho dolor y amargura, sin darme cuenta toqué sus cabellos, nuestro hijo entró al cuarto y dijo; papá, llegó el momento de que lleves a mamá hasta la puerta. Para mi hijo ver a su padre día tras día llevar a su mamá hasta la puerta, se había convertido en una parte esencial de su vida. Mi esposa lo abrazó, volví la cara sintiendo temor de que cambiara mi forma de pensar sobre el divorcio. Ya llevar a mi esposa en brazos hasta la puerta, me sentía igual que en el primer día de nuestra boda, ella acariciaba mi cuello suavemente y con naturalidad, yo la abrazaba fuertemente ¡igual que nuestra noche de bodas! la abracé y no me moví! pero la sentí tan livianita y delgada que me dió pena. 
El ultimo día igual la abracé y no quise moverme, no me di cuenta que ya teniamos intimidad entre nosotros, mi hijo estaba para ir a la escuela, así que debimos irnos cada cual a lo suyo. Salí del coche sin cerrar la puerta, subí la escalera, Juana me abrió la puerta, y le dije a toda prisa ; discúlpame, lo siento, no quiero divorciarme de mi esposa, Juana me miró asombrada , me preguntó si estaba bién? yo solo pude decir: mi esposa y yo nos amamos, ocurría que entramos en rutina y estábamos aburridos, no valoramos los detalles de nuestra vida, y desde que empecé a llevarla del cuarto a la puerta, me dí cuenta que debo cargarla por el resto de nuestras vidas... hasta la muerte! Juana empezo a llorar, me dió una bofetada y cerró la puerta. bajé las escaleras, y subí al coche a toda prisa, conduciendo a toda velocidad hacia la floristería para comprar flores a mi esposa. 
La joven en la floristería me preguntó; Que había escrito en la tarjeta. Mi respuesta fue: te llevaré todas las mañanas hasta que la muerte nos separe. Llegué a casa con las flores en las manos y una sonrisa en el rostro, corrí, subí las escaleras y entré……. solo para encontrar a mi esposa !¡muerta! Mi esposa había estado luchando contra el cáncer... y yo estaba tan ocupado con Juana que nI me dí cuenta. Mi esposa sabía que estaba muriendo, por eso me pidió un mes de aviso antes del divorcio, para que a nuestro hijo no le quedara un mal recuerdo del divorcio, para que no tuviera una reacción negativa!!! por lo menos le quedaría a mi hijo la certeza de que su padre era un buen hombre que amó a su esposa. Los pequeños detalles son lo que importa en una relación, no la casa, el coche o el dinero. los últimos inducen a pensar que son necesarios para llevarte a la felicidad... pero en realidad, no es así. Pelea por mantener tu matrimonio felíz.